Esta noche soñé que olvidaba cosas, que perdía objetos materiales, mientras otros que no eran míos, aparecían en medio de la arena de la playa.
Mi móvil ya no tenía números ni letras, no sabía a quien llamar, las direcciones a donde ir estaban confusas en mi memoria.
Cuando me desperté se desvaneció mi angustia, pero al mismo tiempo pensé en las personas que tienen enfermedades que le hacen olvidar las cosas y las personas.
Doy gracias a Dios, por no tener a día de hoy esas dolencias, pero al mismo tiempo tomo conciencia de que Dios es el Señor de la historia y que quiero prepararme para los momentos de "dolor" que a todos nos llegan en la vida, sabiendo que aunque no llegué a comprenderlos, todo tiene un porqué y que desde mi fe ¡me pongo en sus manos!
¡Un cordial saludo!
S.José
